lunes, 10 de abril de 2017

Emociones y sentimientos


 ¿Cómo te sentirías si estuvieras todo el día respirando aire contaminado?

    Probablemente te sentirías cansado, débil. desanimado. Y este estado no te permitiría disfrutar de la vida ni conseguir acabar todas las cosas que te propones. Con lo que, esto repercutiría en tu estado de ánimo y tu nivel de energía bajaría aun más. Pues esto mismo pasa con lo que comemos.

Lo que comemos está estrechamente relacionado con nuestras emociones y ellas están, de la misma manera, relacionadas con el tipo de comida que elegimos comer. Es un mecanismo de reto-alimentación y del que a menudo no somos conscientes. 


Emociones y sentimientos: Conflictos con la comida.

Las dificultades con la comida hablan de nuestro mundo emocional. Como ya hablamos anteriormente en  apetito-emocional. Estos síntomas nos avisan de la existencia de conflictos internos y a su vez, ponen de manifiesto dificultades con la expresión de lo que sentimos.

Con frecuencia estas luchas internas son acalladas a base de llenarnos el estómago y la boca de comida para no pronunciar palabras cuya carga emocional puede incluso asustarnos.

Con la comida conseguimos rebajar la tensión que nos molesta. El lenguaje cotidiano está lleno de referencia a esta mezcla de sentimientos y  la alimentación.  

 Se me remueve el estómago : cuando sentimos asco por algo.
 No lo puedo tragar: cuando nos referimos a algo que rechazamos.
Tengo mariposas en el estómago: cuando tenermos angustia.

La comida cubre nuestra necesidad biológica pero también evoca nuestros deseos vitales, deseos que se inscriben en nuestro mundo interno, en nuestra subjetividad. Necesitamos comer para no morir y deseamos comer para vivir. Cuerpo y mente, hambre y amor se complementan y se acompañan. Lo psíquico y lo somático están interrelacionados.

Los alimentos que pueden ser consumidos regularmente para equilibrar las emociones y mantener la salud del cuerpo son los frutos secos, las verduras frescas, proteínas vegetales, cereales y pastas integrales además de pescados y mariscos.

Según algunos estudios, el grupo de alimentos que mejor contribuyen a regular las emociones son los cereales. Estos son ricos en VitaminaB, que influye directamente en el sistema nervioso. Se ha establecido que el consumo frecuente de cereales incide en la disminución de la ansiedad y en la buena disposición frente a la vida.

Por su parte, algunos alimentos consumidos en exceso aumentan la producción de adrenalina y la tendencia a la  evasión. A este grupo pertenecen los estimulantes ( Café, té, mate) el alcohol, los azúcares refinados,las harinas blancas, la leche entera y algunas frutas de sabor potente como la piña, el plátano, aguacate, mango , papaya o  coco.

Otras comidas ingeridas en grandes cantidades provocan un efecto de pasividad, reconcentración y dificultad para actuar. Son las grasas saturadas, los quesos salado  y secos, los huevos, los embutidos y la sal.







8 comentarios:

  1. Me encanta el artículo muy completo, estar en equilibrio con nuestras emociones nos hace estar en equilibrio físicamente también, gracias por todos los consejos que nos ofreces de nuevo en este artículo

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  2. Me encanta ela rtículo, esta muy completo, hay que estar en equlibrio. Buenos consejos, a seguir así.

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  3. ¡Vaya post más completo!
    Hay que estar en equilibrio con todo,a veces es difícil y vemos cómo no lo logramos, peor hay que tener paciencia...

    Me ha gustado muchísimo tu post!

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  4. Definitivamente las emociones nos remueven partes que ni imaginamos y es lógico que afecten nuestro cuerpo en la alimentación también. Me ha encantado el tema y cómo lo has tratado, mucho tenemos que seguir aprendiendo, porque entre más nos conozcamos y sepamos como controlar nuestras emociones y sentimientos, mejor podemos ingerir alimentos y tener una vida más saludable :)

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  5. Me ha encantado, porque es muy imporante estar en equilibrio, para tener nuestra aliemtanción en equilibrio continuo

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  6. que posta tan interesante, la verdad es que las emociones y los alimentos van de la mano, y reflejan gran parte de nuestro estado emocional, así que habrá que tener cuidado y estar pendiente de lo que comemos y con que emoción lo relacionamos, gracias por compartir.

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